martes, 15 de mayo de 2012

"Y un día volvió H.
"La semana pasada volvió H.
"Yo venía bien Bob, te juro. Buen laburo, T. y G., cines, bicicletas, tranquilidad. Hasta que llegó el día en el que dije "hoy vuelvo caminando". Y en esa vuelta me cruzo con H. Así, de casualidad, como quien no quiere la cosa. La vi radiante Bob, toda luz, toda primavera a pesar del otoño. ¿Vos cómo hacés Bob?. ¿Cómo lo manejás?.

Bob no me respondió. Se había quedado dormido en el sillón. Sentado. De nuevo. Vi nubes rosas saliendo de sus oídos y siluetas que no logré asociar con algo tangible. Eran como Don Quijotes de humo.

"H. ¿Qué voy a hacer con vos H.? ¿Qué vas a hacer conmigo?. ¿Cuánto pasó? ¿tres años? ¿cuatro?. No los suficientes para enterrar ese movimiento interno que me genera el verte. Y con efecto residual. Todavía se mueven cosas al recordarte en esa esquina, por más que vos estén en otro lado que no es aquí conmigo, sentada al lado de Bob, viendo Quijotes tomando forma en nubes color rosa.

Bob despierta y me pregunta si durmió mucho.