martes, 15 de mayo de 2012

"Y un día volvió H.
"La semana pasada volvió H.
"Yo venía bien Bob, te juro. Buen laburo, T. y G., cines, bicicletas, tranquilidad. Hasta que llegó el día en el que dije "hoy vuelvo caminando". Y en esa vuelta me cruzo con H. Así, de casualidad, como quien no quiere la cosa. La vi radiante Bob, toda luz, toda primavera a pesar del otoño. ¿Vos cómo hacés Bob?. ¿Cómo lo manejás?.

Bob no me respondió. Se había quedado dormido en el sillón. Sentado. De nuevo. Vi nubes rosas saliendo de sus oídos y siluetas que no logré asociar con algo tangible. Eran como Don Quijotes de humo.

"H. ¿Qué voy a hacer con vos H.? ¿Qué vas a hacer conmigo?. ¿Cuánto pasó? ¿tres años? ¿cuatro?. No los suficientes para enterrar ese movimiento interno que me genera el verte. Y con efecto residual. Todavía se mueven cosas al recordarte en esa esquina, por más que vos estén en otro lado que no es aquí conmigo, sentada al lado de Bob, viendo Quijotes tomando forma en nubes color rosa.

Bob despierta y me pregunta si durmió mucho.

martes, 14 de octubre de 2008

Dos.

Esperar. 15 minutos. Salir. Viajar. Volar. Entregar. Recibir. Escuchar. Viajar. Recibir. Posiblemente firmar. Dormir. Repetir.

jueves, 9 de octubre de 2008

Misiva.

.
"H. Todo este tiempo escribí H. con mayúsculas sin saber por qué. Son tantas las cosas que no sé.

h. Así tendría que haber sido desde el principio y después se verá. Después se verá si la h. se transforma en H. o tan solo en ".".

El día llegó. Hace dos semanas estaba lejos. Hace dos semanas estaba confiado. Hoy estoy resignado. Pero es una resignación que me empuja. Es una resignación positiva. Maldita h. Mil vueltas. Mil vueltas.

El otro día noté que querías preguntarme acerca de H. y de Olli. h. no sabría decirte. Olli puedo decir que no va a suceder. La vida es una rueda.

Te veo mañana,

Bob."

Bob me confunde de a ratos.

miércoles, 8 de octubre de 2008

La ex prisión

.
Ayer no lo vi a Bob en todo el día. Ok, lo vi arriba del colectivo, pero pasó rápido y yo iba a pie, por lo que no lo cuento como encuentro. Además estaba sin monedas. Bob siempre tiene monedas. Consigue de a diez y sin pagar sobreprecio por ellas. A veces Bob me sorprende.

Este mediodía compartimos unos mates. Me contó que la ex prisión cambia de cara por las mañanas. Que se sorprendió por la cantidad de dientes y piernas con las que se cruzó. "Lindas piernas", acotó. Comparó la ex prisión con los estados de la luna; menguante, creciente, llena y nueva. A esa altura del diálogo me perdí, nunca supe leer la luna.

"Esta mañana vi un flequillo que conocía de algún lado", dijo Bob. El tema de la luna y la ex prisión lo había aburrido. "Flaco el flequillo. Flaco y largo. Flaco, largo y vistoso. Al menos atrajo mis ojos. Fue raro, el flequillo estiró dos brazos y sostuvo mi mirada hasta que me senté. Lo que más bronca me dio fue no haberlo reconocido, estoy seguro de haberlo visto antes". Ya no quedaba más agua en el termo, por lo que dije que nos vayáramos ya, que estaba fresco. Bob no respondió, solo miraba las cúpulas que rodean la ex prisión. Supe que estaba pensando en Pandas y que difícil iba a ser sacarlo del trance, por lo que me fui solo.

lunes, 6 de octubre de 2008

Colores

.
Todavía estaba comiendo chocolate cuando sonó el timbre de casa. Abrí la puerta sin preguntar quien era y entró Bob. Entró casi corriendo con sus ojos gigantes como siempre, la sonrisa semi-perfecta y unos kilos menos.

- ¿Qué hay Bob?
- ¿Qué tal Bob? me tendrías que haber preguntado.
- ¿Qué tal Bob?
- The bombs?, they are in the house
- ¿De que hablás Bob?
- Nada, me acordé de una película.

En ese momento no sabía de que me estaba hablando. Más tarde mientras miraba los cuartos de final de la liga Croata de Badmington me cayó la ficha.

- Hoy estás amarillo, le dije. Bob cambia el color de su piel casi a diario. Como un camaleón. Nunca supe por qué. No creo que lo haga para ocultarse o para mimetizarse con el ambiente como lo haría el reptil. Supongo que es por la humedad.

Bob se miró al espejo y dijo "¡Hey! es cierto". Bob suele gritar "hey", a veces lo usa como sinónimo de "hola". Cree que es un saludo cargado de buenas ondas. Yo comparto la idea, por lo que muchas veces nuestras conversaciones comienzan con un mutuo "hey".

- Que raro, esta mañana estaba azul. En fin. Hoy fue lo del desgrabado.
- ¿Y? ¿Resultó?
- Salió bien, salió bien.

Bob abrió mi heladera y se sirvió un vaso de leche. Me voy, me dijo. Nos vemos cuando nos vemos, me dijo.

Y salió.

Y salió sin decirme nada acerca de H. o de Olli.

domingo, 5 de octubre de 2008

Dijo Bob.

.
Me duelen las piernas, dijo Bob. La cabeza, siento que la cabeza me va a explotar, dijo Bob. El tema de la grabación funcionó, dijo Bob. Mañana a desgrabar, dijo Bob.

sábado, 4 de octubre de 2008

Hey Bob!

.
Esta noche hablé con Bob. Estaba haciendo girar discos. Me dijo que estaba cansado y con pocas ganas de hablar. De todos modos me enteré por terceros que la técnica de juntarse con colegas funcionó y que mañana lo pondría en práctica nuevamente.